Cuenta una vieja historia que en una aldea de la zona, Foz de Escalete, habitaba una extraña anciana de un tamaño tan gigantesco que atemorizaba a todos los habitantes.

Era hilandera y, además, tenía fama de bruja.

Cansada de ser rechazada por todos, hizo aparecer de la nada las inmensas rocas, y con una fuerza sobrehumana las clavó junto al río Gállego para refugiarse tras ellas. Desde entonces se oculta allí, y casi nadie la ha vuelto a ver.

Pero dicen que la giganta bruja se aparece una vez al año, en la Noche de San Juan.

Surge desde las alturas, se sienta sobre uno de los mallos, O Pisón, y desde allí, peina sus cabellos blancos mojando su peine en las aguas del río.
Otros aseguran que apoya un pie en Peñarrueba de Murillo y el otro en Riglos, y se inclina sobre el río que queda en medio para remojar el lino con el que hila.

El Reino de Los Mallos tiene magía!!!!